Qué es un shot funcional y por qué cada vez más personas lo incorporan a su rutina

Qué es un shot funcional y por qué cada vez más personas lo incorporan a su rutina

Qué es un shot funcional y por qué cada vez más personas lo incorporan a su día a día

Hay algo curioso en la forma en la que intentamos cuidarnos. Sabemos que comer bien, movernos, descansar y dedicarnos tiempo es importante. El problema es que, entre saberlo y conseguir hacerlo todos los días, hay bastante distancia.

Quizá por eso los shots funcionales han encontrado su lugar.

Pequeños, prácticos y fáciles de tomar, se han convertido en una forma diferente de consumir ingredientes que ya conocíamos —como el jengibre, los cítricos, la cúrcuma, las frutas, las especias o la miel— en un formato pensado para adaptarse a nuestro ritmo de vida.

Pero ¿qué es exactamente un shot funcional? ¿En qué se diferencia de un zumo o de un suplemento? ¿Todos son iguales? ¿Y qué deberías mirar antes de elegir uno?

Vamos a verlo.


¿Qué es un shot funcional?

Un shot funcional es una bebida de pequeño formato elaborada a partir de una combinación de ingredientes seleccionados. Suelen presentarse en botellas de entre 30 y 100 ml y están pensados para consumirse en pequeñas cantidades.

Pero lo interesante no es solo su tamaño.

Mientras que otras bebidas se consumen principalmente para acompañar una comida, refrescarnos o hidratarnos, los shots suelen partir de una idea diferente: reunir una combinación concreta de ingredientes en un formato pequeño y práctico.

Jengibre, cúrcuma, cítricos, frutas, vegetales, especias, miel… Las posibilidades son enormes y cada fórmula puede ser completamente diferente.

Y precisamente ahí está una de las principales diferencias entre unos shots y otros.

Porque una botella pequeña no convierte automáticamente una bebida en un producto interesante. La verdadera pregunta es otra:

¿Qué hay dentro?

No todos los shots funcionales son iguales

Basta con acercarse a la sección de bebidas de un supermercado o hacer una búsqueda en internet para comprobarlo.

Hay shots de jengibre y cúrcuma, fórmulas elaboradas a partir de frutas y verduras, productos con vitaminas añadidas, cafeína, probióticos y combinaciones de todo tipo.

El formato puede ser parecido. La botella también. Pero lo que hay dentro puede ser completamente diferente.

Por eso, antes de preguntarnos si los shots funcionales son buenos o malos, quizá tenga más sentido hacernos otra pregunta: ¿qué estoy tomando realmente?

Y para responderla hay que mirar un poco más allá de la parte delantera de la botella.

¿En qué se diferencia un shot funcional de un zumo?

A simple vista pueden parecer productos similares. Ambos pueden contener frutas, vegetales u otros ingredientes de origen natural, pero no suelen estar pensados de la misma manera.

Un zumo se consume normalmente en cantidades mayores y suele estar asociado al sabor, al consumo de fruta en formato líquido y a los nutrientes propios de los ingredientes utilizados.

Un shot funcional, en cambio, se presenta en un formato mucho más pequeño y suele combinar diferentes ingredientes dentro de una receta concreta.

La diferencia, por tanto, no está simplemente en el tamaño de la botella. Está en la receta, en la combinación de ingredientes y en la experiencia de consumo.

No se trata de decidir cuál es mejor.

Son productos diferentes y pueden tener momentos diferentes dentro de nuestra alimentación.


¿Y en qué se diferencia de un complemento alimenticio?

Aquí la diferencia es todavía mayor.

Un complemento alimenticio suele presentarse en cápsulas, comprimidos, polvos o líquidos dosificados y está diseñado para complementar la dieta mediante nutrientes u otras sustancias.

Un shot comercializado como alimento es, sencillamente, eso: un alimento. Se bebe, tiene sabor, textura y aroma, y forma parte de una experiencia de consumo completamente diferente.

Por eso tampoco tiene demasiado sentido decidir cuál es mejor. No son necesariamente productos equivalentes ni cumplen la misma función.

Entonces, ¿por qué se han vuelto tan populares?

Podríamos hablar de tendencias de alimentación, del creciente interés por los ingredientes naturales, de la popularidad del jengibre y la cúrcuma o de nuestra búsqueda constante de nuevas formas de cuidarnos.

Pero probablemente haya una explicación mucho más sencilla.

Nos hacen la vida fácil. Y eso importa más de lo que parece.

Vivimos rodeados de recomendaciones sobre todo lo que deberíamos hacer para cuidarnos: dormir lo suficiente, movernos, preparar comidas saludables, beber agua, descansar mejor o encontrar tiempo para desconectar.

Muchas de esas recomendaciones tienen sentido. El problema es que la realidad no siempre nos permite incorporarlas todas a nuestro día a día.

Un shot propone algo mucho más sencillo: una pequeña cantidad, una receta ya preparada y apenas unos segundos para tomarla.

Quizá parte de su popularidad esté precisamente ahí. En hacer fácil algo que, de otra manera, podría requerir comprar, preparar y combinar diferentes ingredientes.

Porque cuidarnos no debería convertirse en otra obligación

Hay una idea que nos gusta especialmente cuando hablamos de bienestar: no todo tiene que ser perfecto para tener sentido.

A veces pensamos que cuidarnos significa cambiar completamente nuestra alimentación, entrenar todos los días o seguir una rutina impecable. Y la realidad suele ser bastante diferente.

Los hábitos que conseguimos mantener suelen ser aquellos que encuentran un lugar en nuestra vida real. No en la vida perfecta que imaginamos, sino en la que tenemos.

Por eso el formato de un shot resulta interesante.

No va a transformar por sí solo nuestro estilo de vida. Ningún alimento lo hace. Pero sí puede convertirse en uno de esos pequeños gestos que disfrutamos y que conseguimos mantener en el tiempo.

Y, a veces, hacer las cosas sencillas es precisamente lo que ayuda a incorporarlas a nuestro día a día.

¿Qué ingredientes suelen llevar los shots funcionales?

Depende completamente de la receta.

Entre los ingredientes más habituales encontramos el jengibre, la cúrcuma, los cítricos, diferentes frutas y vegetales, especias o miel. Algunas fórmulas incorporan también vitaminas, minerales u otros ingredientes añadidos.

Y aquí aparece una de las cuestiones más importantes a la hora de elegir.

No te quedes solo con la parte delantera de la botella.

Dale la vuelta. Mira la lista de ingredientes, observa cuáles aparecen primero y comprueba qué estás tomando realmente.

Porque dos productos que se venden bajo el nombre de “shot funcional” pueden tener composiciones completamente diferentes.

Quizá esta sea una de las mejores formas de elegir cualquier alimento: no fijarnos únicamente en lo que promete, sino también en lo que contiene.

¿Te interesa conocer mejor uno de los ingredientes más habituales en este tipo de productos?

En nuestro primer artículo hablamos del jengibre, su historia, sus compuestos más estudiados y qué sabemos realmente sobre él.

→ Lee: Para qué sirve el jengibre: una guía sin promesas vacías

Entonces, ¿cómo elegir un shot funcional?

No existe un único shot perfecto para todo el mundo, pero sí hay algunas cosas en las que merece la pena fijarse.

La primera es, evidentemente, la lista de ingredientes. Qué contiene el producto, en qué orden aparecen los ingredientes y cómo están combinados.

También merece la pena comprobar si contiene azúcares añadidos u otros ingredientes que no esperabas encontrar.

Después está el sabor.

Puede parecer algo evidente, pero no siempre le prestamos suficiente atención. Un producto puede parecer fantástico sobre el papel, pero si no disfrutas tomándolo y termina olvidado en la nevera, probablemente no haya encontrado su lugar en tu vida.

Y, por último, están las promesas.

Si una pequeña botella promete solucionarte prácticamente la vida, quizá convenga leer la letra pequeña.

Un alimento no necesita convertirse en un milagro para resultar interesante.

¿Cuándo se toma un shot funcional?

Esta es una de las preguntas más habituales y la respuesta es bastante sencilla: depende del producto y de ti.

Muchas personas prefieren tomarlo por la mañana porque les resulta fácil asociarlo al desayuno o al comienzo del día. Otras lo toman antes de salir de casa, en mitad de la jornada, después de entrenar, en un break o simplemente cuando les apetece.

No existe una hora universal para tomar todos los shots funcionales.

Conviene seguir las indicaciones específicas de cada producto y encontrar el momento que mejor encaje contigo.

Y entonces apareció BEViT

Nuestra historia con los shots funcionales no empezó estudiando tendencias de mercado ni buscando cuál sería el siguiente ingrediente de moda.

De hecho, cuando empezamos a preparar la receta que años después se convertiría en BEViT, ni siquiera imaginábamos que algún día terminaría dentro de una botella.

Era simplemente nuestra receta: jengibre, cebolla roja, ajo, naranja, limón, canela y miel de eucalipto.

Siete ingredientes que probablemente no esperarías encontrar juntos dentro de un shot, pero que llevaban tiempo formando parte de nuestra vida.

Había un problema: nos gustaba tomarla, pero nos gustaba bastante menos todo lo que implicaba prepararla. Comprar los ingredientes, cortar, exprimir, mezclar, esperar y, después, recogerlo todo.

Hasta que apareció una pregunta:

¿Y si todo eso cupiera en una pequeña botella?

De una receta familiar a un shot de 50 ml

Así empezó a tomar forma BEViT.

No intentando inventar un nuevo ingrediente ni buscando la combinación que mejor quedara escrita en una etiqueta, sino haciendo más fácil algo que ya formaba parte de nuestra vida.

Transformamos nuestra receta en un shot de 50 ml. Pequeño, intenso y bastante difícil de comparar con otros productos.

Porque BEViT no nació intentando ser otro ginger shot.

Nació intentando ser nuestra receta. Siete ingredientes. Una receta familiar. 50 ml.

→ Conoce la historia detrás de BEViT

BEViT no es solo un shot de jengibre

El jengibre es uno de los protagonistas de nuestra receta, pero no está solo.

La cebolla roja y el ajo aportan buena parte de su personalidad; la naranja y el limón, frescura y acidez; la canela, su aroma característico; y la miel de eucalipto ayuda a equilibrar una combinación de sabores poco habitual.

Precisamente por eso resulta tan difícil explicar cómo sabe BEViT a alguien que nunca lo ha probado.

Hay quien nota primero los cítricos. Quien siente enseguida el picor del jengibre. Y quien, después del primer sorbo, intenta descubrir cómo pueden funcionar juntos siete ingredientes tan diferentes.

Quizá esa sea una de las cosas que más nos gustan de BEViT. No se parece demasiado a nada. Y la sinergia de los beneficios de sus ingredientes es única.

Quizá porque algunas cosas se entienden mejor probándolas.

¿Quieres descubrirlo?

Prueba BEViT y elige el pack que mejor encaja contigo

Preguntas frecuentes sobre los shots funcionales

¿Qué es un shot funcional?

Es una bebida de pequeño formato elaborada a partir de una combinación de ingredientes seleccionados. Las recetas y composiciones pueden variar considerablemente entre unos productos y otros.

¿Un shot funcional es lo mismo que un zumo?

No exactamente. Aunque ambos pueden contener frutas, vegetales u otros ingredientes, los shots suelen presentarse en formatos más pequeños y con recetas que combinan diferentes ingredientes.

¿Un shot funcional es un complemento alimenticio?

No necesariamente. Un shot puede comercializarse como alimento o, dependiendo de su formulación y presentación, bajo otras categorías. Por eso conviene revisar siempre la información específica de cada producto.

¿Todos los shots funcionales son iguales?

No. La composición puede variar considerablemente entre unas marcas y otras. Por eso es importante revisar la lista de ingredientes y no fijarse únicamente en el nombre o en los mensajes de la parte delantera del envase.

¿Cuándo se puede tomar un shot funcional?

Depende del producto y de las preferencias de cada persona. Conviene seguir las indicaciones específicas de consumo y conservación de cada fabricante.

¿Qué ingredientes contiene BEViT?

BEViT combina siete ingredientes: jengibre, cebolla roja, ajo, naranja, limón, canela y miel de eucalipto.

¿BEViT es un ginger shot?

El jengibre forma parte de la receta, pero BEViT no es solo un ginger shot. Es una combinación de siete ingredientes procedente de una receta familiar y adaptada a un formato de 50 ml.


 

SOBRE LA AUTORA

Marta Calvo

CEO & Co-Founder at BEViT

Mi trayectoria profesional comenzó en el ámbito de la educación. Soy maestra y he desarrollado proyectos entre Finlandia y España. Además, colaboro ocasionalmente como articulista en una revista especializada en educación.

Hoy aplico esa misma vocación divulgativa al mundo de la alimentación y el bienestar. Escribo sobre ingredientes, hábitos saludables y alimentación funcional desde un enfoque riguroso y basado en la evidencia disponible.

En este blog comparto contenidos para ayudarte a comprender mejor lo que consumes y a tomar decisiones más conscientes sobre tu alimentación y estilo de vida.

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Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. BEViT es un alimento y no un medicamento.

 

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